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Ex Presidente Frei se suma a críticas al Papa por su tono conciliador a dictaduras latinoamericanas

Veinte ex presidentes latinoamericanos enviaron una carta al papa Francisco criticando el mensaje de Navidad 2018 del pontífice en el que pidió, desde los balcones del Palacio Apostólico del Vaticano ante miles de fieles en Plaza San Pedro, que reinara la “concordia” en Venezuela y que Nicaragua llegue finalmente a la “reconciliación”, ambos países sumidos en dictaduras de hambre inspiradas en la ultraizquierda.

La carta fue encabezada por quien fuera dos veces presidente de Costa Rica (1986-90 y 2006-2010) y ex Nobel de la Paz (1987), Oscar Arias, fue impulsada por Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA), y fue publicada por el sitio online de El Nacional, el principal diario de Venezuela.

Los firmantes indican en el texto de la carta que los venezolanos son “víctimas de la opresión de una narco-dictadura militarizada, que no tiene reparos en conculcar de manera sistemática los derechos a la vida, a la libertad y a la integridad personal”. También recuerdan que el régimen sandinista de Nicaragua ha reprimido a la población con un resultado de cerca de 300 muertos.

En ese sentido, los firmantes son sólidos y advierten: “nos preocupa el llamado de Su Santidad a la concordia, ya que, en el contexto actual puede entenderse ello como un pedido a los pueblos que son víctimas para que se acuerden con sus victimarios”.

Uno de los firmantes del documento fue el ex Presidente chileno Eduardo Frei Ruiz-Tagle (1994-2000), quien ha sido un férreo crítico de la dictadura chavista, hace algún tiempo indicó al medio El País que “el caso de Venezuela es un caso trágico de nuestra región. Un país de grandes riquezas que se transformado en un país, primero, de alta corrupción, segundo, que está destruido económicamente.”

Cabe destacar que el Papa ha sido fuertemente cuestionado por ceder fácilmente al discurso de la izquierda imperante y ante enemigos de la Iglesia como el régimen chino, habiendo reconocido los obispos nominados por el régimen comunista.

En esta ruta, el episcopado venezolano se alejó de la política blanda y conciliadora del Sumo Pontífice y se alineó con el Grupo de Lima, calificando al tirano Nicolás Maduro de ilegítimo.

Monseñor José Luiz Azuaje Ayala, presidente de la Conferencia Episcopal denunció el “deterioro humano y social en la población y en las riquezas de la nación” como las principales causas de su molestia.